sábado, 10 de octubre de 2015

Historia de los ordenadores

Los primeros ordenadores: 

El ábaco fue quizá el primer dispositivo mecánico de contabilidad que existió. Se calcula que tuvo su origen hace al menos 5.000 años y su efectividad ha soportado la prueba del tiempo, estando todavía en uso en varios países.
La pascalina fue inventada por el inventor y pintor Leonardo Da Vinci (1452-1519) trazó las ideas para una calculadora mecánica. Siglo y medio después, el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) por fin inventó y construyó la primera calculadora mecánica.
La locura de Babbage fue otro invento que era capaz de calcular tablas matemáticas, en 1801 el francés joseph-Marie Jackard inventó el telar de tejido que se controlaba por tarjetas perforadas; las tarjetas se perforan estratégica mente y se sitúan en una cierta secuencia para indicar un diseño de tejido en particular.

Primera generación (1951 a 1958)

Los ordenadores de la primera Generación emplearon válvulas para procesar información. Los operadores introducían los datos y programas en código especial por medio de tarjetas perforadas. El almacenamiento interno se lograba con un tambor que giraba rápidamente, sobre el cual un dispositivo de lectura colocaba marcas magnéticas, constituyendo el antecesor de los discos duros actuales.

Segunda generación (1959-1964)

El invento del transistor hizo posible una nueva generación de ordenadores, más rápidos, más pequeños y con menores necesidades de ventilación. Sin embargo el costo seguía siendo una porción significativa del presupuesto de una Compañía.

Tercera generación (1964-1971)

Los ordenadores de la tercera generación  emergieron con el desarrollo de los circuitos integrados en los cuales se colocan miles de componentes electrónicos, en una integración en miniatura. Los ordenadores nuevamente se hicieron más pequeños, más rápidos, desprendían menos calor y eran más eficientes.

Cuarta generación (1971 a la fecha)

Dos mejores en la tecnología de los ordenadores marcan el inicio de la cuarta generación. el reemplazo de las memorias con núcleos magnéticos, por las de chips de silicio y la colocación de muchos más componentes en un chip; producto de la microminiaturización de los circuitos eléctricos.